Nana para un niño indígena

Es viernes, último día de trabajo de una semana intensa en emociones, en trabajo vocal, en reflexiones…  Ha sido una semana llena de voz, de Canto Prenatal, de exploración corporal y vibracional.  Una semana en la que, en la Universidad, he tenido la oportunidad de abrir a mis alum@s  al mundo del bebé por nacer así  como al comienzo del ser sonoro-musical. 

Una semana en la que las que serán futuras maestras de Ed. Infantil (en la etapa 3-6) han podido comprobar que es imposible trabajar con niños de 3, 4 ó 5 años si no se sabe el inicio. El inicio del vínculo, de la comunicación, de la relación, del lenguaje, de los movimientos…  y cómo se interrelaciona con lo sonoro-musical.

Una semana para la reflexión personal. Para el trabajo conmigo misma. Para la vibración, las resonancias. Para el entendimiento. Una semana para emocionarme, reirme y llorar. Una semana donde me he intercambiado con personas por Madrid  una mirada y una sonrisa. Una semana interesante. Emocionante. 

Y una semana en la que he descubierto esta preciosa nana, que ahora comparto con todos vosotros. Como un regalo de final de semana. Como un regalo de comienzo de algo…

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“Todo lo que no pases por tí, no puedes pedírselo a nadie”

Desde que trabajo en la Universidad, éste ha sido uno de mis leitmotiv. ¿Los otros? Hacer hincapié en la parte emocional de las personas; el desarrollo proximal; en la importancia de acompañar a los niños en su proceso evolutivo; en la autorregulación emocional; en el autoconocimiento emocional, corporal…  Son aspestos básicos que intento inculcar a mis alumnos, con el fin de que cada uno de ellos se pueda valer después de sus emociones y las utilice en beneficio de esas personitas que tendrán a su cargo.

Pero todo lo que uno proclama a los cuatro vientos, debe por lo menos cumplirlo en sí mismo ¿no?.  Hoy, he comenzado  encuentros de trabajo en Psicofonía y Canto Prenatal. Como aprendizaje y perfección, como disfrute, como terapia, como gozo…

Cerrar los ojos, trabajar con la voz, disfrutar de los pequeños descubrimientos que hemos hecho, tener las mismas ganas de seguir, de evolucionar, de fundamentar, de investigar…    Porque está claro que nosotras, debemos estar en constante reciclaje, en constante búsqueda porque Todo lo que no pases por tí, no puedes pedírselo a nadie.